El arte inacabado.

Siempre me ha interesado el proceso creativo casi tanto o más que la obra acabada. Disfruto más de los bocetos de Miguel Angel que hizo para la Capilla Sixtina que de sus pinturas y he pasado horas eternas con los estudios de Leonardo. Aunque admirar cualquier cosa de estos monstruos es fácil, esta obsesión se amplía a los autores de cómics, pues guardo una grandísima colección de bocetos realizados por mis autores fetiche. Finalmente, cuando algunos de los nuevos amigos dibujantes que he sumado en estos dos últimos años muestran el proceso creativo me es imposible no analizarlos y trato de absorber todo lo posible de sus técnicas. No, no me importa el nivel de maestría que tengan: verlos dibujar es un placer.

Y por este motivo, es lógico que me guste mostrar mi propio proceso y hablar de él. En el fondo, lo percibo casi como el pago de una deuda que he contraído con aquellos que me han dejado entrar en su mente.

 

Pasemos, pues, a las imágenes.

Juan Alberto Hernandez

 

El boceto es la herramienta definitiva para el diseño de personajes, conceptos y cualquier cosa que se nos ocurra. Aquí se pueden ver con claridad las diferentes y tan variadas pruebas que realicé antes de encontrar el diseño adecuado del protagonista y, especialmente, el estilo que creía necesitaba la historia.

 

Imagen ampliable.

Juan Alberto Hernandez

 

En esta otra imagen se puede ver la prueba de lo que puede llegar a resistirse una simple viñeta. Ahora contemplo esto con cierta gracia, pero recuerdo el sufrimiento y la impotencia, porque al final descarté todas las opciones que dibujé a bolígrafo. Como consejo, nunca hables a un dibujante que no consigue hacer el dibujo que desea.

 

 

Imagen ampliable.

Juan Alberto Hernandez

 

Por último, una muestra de cuando el proceso se convirtió en algo placentero al tener todas las ideas claras en cuanto a estilo y técnica.

Aquí se puede ver en lo que se puede transformar una foto de referencia.

 

 

Imagen ampliable.

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